"El Dinamismo Misionero que inspira al agente de Pastoral Social, consiste en - Reavivar la conciencia del espíritu misionero a partir del encuentro personal y comunitario con Cristo que nos transforme en auténticos discípulos suyos, y nos envíe a los pobres y alejados promoviéndolos en su dignidad de hijos de Dios, para dinamizar nuestra misión evangelizadora"
domingo, 15 de enero de 2017
DECANATOS Y PARROQUIAS DE LA ARQUIDIOCESIS DE HERMOSILLO - 2017
DECANATO I
Decano: Pbro. Adalberto Moreno Haros
Catedral Metropolitana de Ntra. Sra. de la Asunción
Parroquia Nuestra Señora del Carmen
Parroquia San Antonio de Padua
Parroquia La Resurrección
Parroquia Santa Elena de la Cruz
Parroquia San Peregrino
Cuasiparroquia San Juan Capistrano
Rectoría San Felipe de Jesús
DECANATO II
DECANO: Pbro. Francisco Manuel Romo Izarraraz
Parroquia Espíritu Santo
Parroquia Inmaculado Corazón de María
Parroquia Sagrada Familia
Parroquia Sagrado Corazón de Jesús
Parroquia Santísima Trinidad
Parroquia Templo Expiatorio
Santuario Divino Niño Jesús
Santuario San Judas Tadeo
Parroquia San Luis Gonzaga
Parroquia San Pedro Apóstol
DECANTO III
DECANO: Pbro. Fermín Villegas Soto
Parroquia San Francisco de Asís
Parroquia San Martín de Porres
Parroquia San Juan Bosco
Parroquia Santa Eduwiges
Parroquia Ntra. Señora del Rosario de Fátima
Parroquia Santa Isabel de Hungría
Parroquia Nuestra Señora del Pilar
Parroquia San Carlos Borromeo
Santuario Ntra. Señora de Guadalupe
DECANATO IV
DECANO: Pbro. Carlos Mario Jiménez Vargas
Parroquia de San Pío X
Parroquia Inmaculada Concepción de María
Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe Reina del Trabajo
Parroquia Nuestra Señora del Rosario
Parroquia Señor de la Misericordia
Parroquia María Madre del Redentor
Cuasiparroquia La Natividad de María
Cuasiparroquia Santa Rosa de Lima
Rectoría Santa Cruz
DECANATO V
DECANO: Pbro. Alberto Arellano Romero
Cuasiparroquia San Juan María Vianney
Cuasiparroquia Santa María de Jesús Sacramentado
Parroquia San Isidro Labrador
Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe
DECANATO VI
DECANO: Pbro. Martín David Lovio Arvizu
Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria
Parroquia San José
Parroquia Santa María Madre de Dios
Parroquia La Natividad del Señor
Parroquia Jesús Buen Pastor
Rectoría San Juan Diego
DECANATO VII
DECANO: Pbro. Felipe de Jesús Zaragoza Ortega
Parroquia Nuestra Señora de Lourdes
Parroquia Santo Niño de Atocha
Parroquia Padre Nuestro
Parroquia Nuestra Señora de la Paz
Parroquia Nuestra Señora Gpe. Salud de los Enfermos
Cuasiparroquia San Juan Pablo II
Cuasiparroquia San Juan XXIII
Rectoría Perpetuo Socorro
DECANATO VIII
DECANATO: Pbro. Aurelio Rivera Gallardo
Parroquia San Miguel Arcángel
Parroquia Purísima Concepción
Parroquia La Asunción de María
Parroquia Nuestra Señora de Loreto
Parroquia Inmaculada Concepción
Parroquia Nuestra Señora del Rosario
Cuasiparroquia San Pedro y San Pablo
DECANATO IX
DECANO: Pbro. Armando Martínez Benzor
Parroquia Santa María Magdalena
Parroquia San Felipe de Jesús
Parroquia San Martín de Porres
Parroquia Nuestra Señora de Fátima
Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe
Parroquia Nuestra Señora de Fátima
martes, 16 de agosto de 2016
martes, 12 de julio de 2016
domingo, 12 de junio de 2016
miércoles, 3 de junio de 2015
Conferencia con Monseñor Raúl Verá Lopez
Con motivo del 6to. Aniversario de la tragedia infantil más grande de México. , quien siempre se ha solidarizado en esta lucha de búsqueda de la justicia para los niños de la guardería ABC. Con el tema "Resistencia y Esperanza en la Lucha Social"
jueves, 9 de abril de 2015
sábado, 7 de marzo de 2015
Una realidad que duele !! No sólo por el hecho en sí. , sino además por la torpeza del hombre que antepone la ambicion al bien común.
domingo, 25 de enero de 2015
ORACIÓN POR LA PAZ
Señor Jesús, tu eres nuestra paz,
mira nuestra Patria dañada por la violencia
y dispersa por el miedo y la inseguridad.
Consuela el dolor de quienes sufren.
Da acierto a las decisiones de quienes nos gobiernan.
Toca el corazón de quienes olvidan
que somos hermanos
y provocan sufrimiento y muerte.
Dales el don de la conversión.
Protege a las familias,
a nuestros niños, adolescentes y jóvenes,
a nuestros pueblos y comunidades.
Que como discípulos misioneros tuyos,
ciudadanos responsables,
sepamos ser promotores de justicia y de paz,
para que en ti, nuestro pueblo tenga vida digna.
Amén.
Santa María de Guadalupe, Reina de la paz, ruega por nosotros.
sábado, 2 de agosto de 2014
lunes, 17 de marzo de 2014
domingo, 1 de diciembre de 2013
miércoles, 18 de septiembre de 2013
miércoles, 4 de septiembre de 2013
Domingo, 1 de septiembre de 2013
Queridos hermanos y hermanas: Buenos días.
Hoy, queridos hermanos y hermanas, quisiera hacerme intérprete del grito que, con creciente angustia, se levanta en todas las partes de la tierra, en todos los pueblos, en cada corazón, en la única gran familia que es la humanidad: ¡el grito de la paz! Es el grito que dice con fuerza: Queremos un mundo de paz, queremos ser hombres y mujeres de paz, queremos que en nuestra sociedad, desgarrada por divisiones y conflictos, estalle la paz; ¡nunca más la guerra! ¡Nunca más la guerra! La paz es un don demasiado precioso, que tiene que ser promovido y tutelado.
Vivo con particular sufrimiento y preocupación las numerosas situaciones de conflicto que hay en nuestra tierra, pero, en estos días, mi corazón está profundamente herido por lo que está sucediendo en Siria y angustiado por la dramática evolución que se está produciendo.
Hago un fuerte llamamiento a la paz, un llamamiento que nace de lo más profundo de mí mismo. ¡Cuánto sufrimiento, cuánta destrucción, cuánto dolor ha ocasionado y ocasiona el uso de las armas en este atormentado país, especialmente entre la población civil inerme! Pensemos: cuántos niños no podrán ver la luz del futuro. Condeno con especial firmeza el uso de las armas químicas. Les digo que todavía tengo fijas en la mente y en el corazón las terribles imágenes de los días pasados. Hay un juicio de Dios y también un juicio de la historia sobre nuestras acciones, del que no se puede escapar. El uso de la violencia nunca trae la paz. ¡La guerra llama a la guerra, la violencia llama a la violencia!
Con todas mis fuerzas, pido a las partes en conflicto que escuchen la voz de su conciencia, que no se cierren en sus propios intereses, sino que vean al otro como a un hermano y que emprendan con valentía y decisión el camino del encuentro y de la negociación, superando la ciega confrontación. Con la misma fuerza, exhorto también a la Comunidad Internacional a hacer todo esfuerzo posible para promover, sin más dilación, iniciativas claras a favor de la paz en aquella nación, basadas en el diálogo y la negociación, por el bien de toda la población de Siria.
Que no se ahorre ningún esfuerzo para garantizar asistencia humanitaria a las víctimas de este terrible conflicto, en particular a los desplazados en el país y a los numerosos refugiados en los países vecinos. Que los trabajadores humanitarios, dedicados a aliviar los sufrimientos de la población, tengan asegurada la posibilidad de prestar la ayuda necesaria.
¿Qué podemos hacer nosotros por la paz en el mundo? Como decía el Papa Juan XXIII, a todos corresponde la tarea de establecer un nuevo sistema de relaciones de convivencia basadas en la justicia y en el amor (cf. Pacem in terris [11 abril 1963]: AAS 55 [1963], 301-302).
¡Que una cadena de compromiso por la paz una a todos los hombres y mujeres de buena voluntad! Es una fuerte y urgente invitación que dirijo a toda la Iglesia Católica, pero que hago extensiva a todos los cristianos de otras confesiones, a los hombres y mujeres de las diversas religiones y también a aquellos hermanos y hermanas no creyentes: la paz es un bien que supera cualquier barrera, porque es un bien de toda la humanidad.
Lo repito alto y fuerte: no es la cultura de la confrontación, la cultura del conflicto, la que construye la convivencia en los pueblos y entre los pueblos, sino ésta: la cultura del encuentro, la cultura del diálogo; éste es el único camino para la paz.
Que el grito de la paz se alce con fuerza para que llegue al corazón de todos y todos depongan las armas y se dejen guiar por el deseo de paz.
Por esto, hermanos y hermanas, he decidido convocar en toda la Iglesia, el próximo 7 de septiembre, víspera de la Natividad de María, Reina de la Paz, una jornada de ayuno y de oración por la paz en Siria, en Oriente Medio y en el mundo entero, y también invito a unirse a esta iniciativa, de la manera que consideren más oportuno, a los hermanos cristianos no católicos, a los que pertenecen a otras religiones y a los hombres de buena voluntad.
El 7 de septiembre en la Plaza de San Pedro, aquí, desde las 19.00 a las 24.00 horas, nos reuniremos en oración y en espíritu de penitencia para implorar de Dios este gran don para la amada nación siria y para todas las situaciones de conflicto y de violencia en el mundo. La humanidad tiene necesidad de ver gestos de paz y de oír palabras de esperanza y de paz. Pido a todas las Iglesias particulares que, además de vivir esta jornada de ayuno, organicen algún acto litúrgico por esta intención.
Pidamos a María que nos ayude a responder a la violencia, al conflicto y a la guerra, con la fuerza del diálogo, de la reconciliación y del amor. Ella es Madre. Que Ella nos ayude a encontrar la paz. Todos nosotros somos sus hijos. Ayúdanos, María, a superar este difícil momento y a comprometernos, todos los días y en todos los ambientes, en la construcción de una auténtica cultura del encuentro y de la paz. María, Reina de la Paz, ruega por nosotros.












